Lo mejor del fin de semana

Este mes he tirado la casa por la ventana y ahora empiezo a arrepentirme, aunque… “¡Qué me quiten lo bailao!”. Como imagino que ya sabréis, al menos la mayoría, este fin de semana pasado ha sido la Feria de Abril en Sevilla y yo, tras muchos años queriendo ir, he podido acercarme con unos amigos. Lo que pasa es que ya que iba, quería ir bien y me he pasado el presupuesto disponible y mis cálculos por el “forro de la chaqueta”. En otras palabras, que me he pasado tes pueblos.

Para empezar, no se puede ir a la Feria de Abril sin un buen traje de flamenca así que encargué uno hace un par de meses en Molina Flamenca, lo que ta me supuso el primer gasto del viaje. No es que me comprara el más caro que había pero ya que luego me lo iba a guardar de recuerdo, teniendo en cuenta que no creo que jamás me vaya a comprar otro, pues elegí uno que me gustara de verdad, y eso se nota (sobre todo en el precio). A eso le tuve que añadir el gasto de gasolina (que desde Barcelona es mucho aunque fuéramos cuatro en un mismo coche), los gastos de alojamiento, comidas y ocio. Mucho dinero para un fin de semana, os lo aseguro…

Pero el problema es que la cosa no acabó ahí porque como pensé que iba a llegar reventada del viaje y que empezar a trabajar de nuevo después de una escapada me iba a costar muchísimo, me pillé un par de sesiones de masajes y spa en Evasiom Spa, un sitio en el que ya había estado otras veces y que me encanta como trabajan. Así que, al final, creo que me habría salido más barato coger un avión y pasar el fin de semana en Amsterdam, Roma e incluso en Berlín.

La Gasolina, lo más caro

A ver, hay que ser honestos: todo, por separado, está muy bien, porque si me pongo a pensar os puedo asegurar que la estancia en Sevilla fue económica, que la comida también salió muy bien, que el traje (teniendo en cuenta la cantidad de horas de trabajo que lleva) tiene el precio perfecto, y que el Spa no es caro para nada… pero claro, si sumas todo eso y le añades que la gasolina sí que nos salió por un ojo de la cara hasta Sevilla pues… la cosa se va de presupuesto.

Al final lo único que os puedo decir es que tanto la feria de abril, como la experiencia, el vestido de sevillana y el spa, son totalmente recomendables, lo que no os recomiendo es intentar acaparar todo en un solo fin de semana porque os sabrá a poco y os habréis gastado más dinero del esperado. Yo soy de las que piensa que hay que saborear las cosas y, la verdad, es que ahí es donde ha estado mi fallo: por el tiempo del que disponía no he podido saborear nada y por eso me duele tanto el dinero que me he gastado. Si hubiera disfrutado más, probablemente estaría más satisfecha de todo el viaje, pero imagino que las escapadas son así: rápidas y sencillas ¿no? ¿Y vosotros, qué preferís, una escapada o un viaje largo?