Los mejores servicios para mantener tu coche siempre a punto para lo que haga falta

Cuando nos disponemos a comprar un vehículo nuevo, todo nos parece fabuloso y resplandeciente ya que está recién salido de fábrica y todo funciona a la perfección. Los primeros meses tan solo nos encargamos de ponerle combustible y que se mantenga limpio para intentar mantener su aspecto original el mayor tiempo posible, sin embargo, a medida que los meses van pasando y los kilómetros se van sumando, lo cierto es que empiezan a aparecer las primeras visitas al taller.

Estas primeras citas con los recambios se suelen llevar a cabo en las casas oficiales de los vehículos, osea, donde hemos comprado nuestro coche. Esto se debe a que hoy en día, la gran mayoría de concesiones nos ofertan los cuatro primeros años de mantenimiento, o lo que es lo mismo, dos cambios de aceite y dos cambios de filtros, puesto que se presupone que al quinto año llegaría la primera revisión de calado y esa ya tiene un precio diferente, que las marcas no están dispuestas a asumir. Es por esto por lo que es común que esos primeros años llevemos nuestro vehículo a la concesión, sin embargo, pasado ese tiempo, cambiemos a nuestro taller de confianza.

Desde este año es más que nunca importante tener al día nuestro vehículo y es que no hace muchas fechas ha entrado en vigor la nueva inspección técnica de vehículos en la que podemos ver cosas buenas como que podemos cambiar de estación de ITV si el resultado conseguido es desfavorable. Además, este cambio de estación no supone un gasto adicional, siempre que se haga dentro de los plazos establecidos tras la fallida primera inspección. Otra de las novedades es que podremos pasar la ITV hasta un mes antes de que nos venza, una vez pasada, favorablemente, en la ficha se indicará la fecha máxima para pasar la siguiente inspección.

Sin embargo, una de las novedades más polémicas, sobretodo entre la gente joven, dada la tendencia a modificar las centralitas de los vehículos es la relativa a este elemento. Desde este año y para todos los vehículos a partir del año 2006, los técnicos de las estaciones accederán al corazón del coche a través de su conector OBD. Este acceso servirá para leer el sistema de diagnosis del coche y aunque los anteriores a 2006 estarán exentos, todas las ITV de Europa han de disponer de lectores de este tipo para conocer el estado del coche. Una vez conectado el coche al ordenador se comenzará por comprobar la identificación del vehículo por el VIN o número de bastidor, si coincide el kilometraje registrado con el que marca, los sistemas electrónicos de estabilidad (ESC), el sistema antibloqueo de frenos (ABS), el sistema de retención (airbags, pretensores, SRS), los sistemas de alumbrado y señalización y demás informaciones que se puedan extraer como reprogramaciones o borrado de fallos. Asimismo, se podrán detectar posibles manipulaciones del motor o electrónicas tales como software malicioso, sobretodo en los vehículos que llevan algún tipo de nivel de conducción autónoma, aumento de potencia o de par, la válvula EGR o el filtro antipartículas mediante una lectura digital del ordenador de a bordo. Estos datos que se obtengan quedarán guardados en los archivos de la ITV y con ello se podrá consultar el histórico del vehículo con el fin de conocer si existen fraudes.

Con todas estas novedades, sobretodo las relativas al funcionamiento y control de la centralita del coche, es más importante que nunca que llevemos nuestro coche a Taller Auto Babel, ya que su experiencia les hace ser los más recomendados y con ellos, no tendremos ningún problema a la hora de pasar la revisión puesto que sus trabajos de calidad le darán una nueva juventud a nuestro vehículo.

Otras de las novedades de la nueva ITV

Además de las que os hemos mencionado con anterioridad, lo cierto es que las modificaciones no quedan ahí. Una de ellas es el cambio del mínimo de edad para considerar que un coche es clásico, ya que pasa de los actuales 25 años a los 30. Además, los vehículos que sean procedentes de la Unión Europea, según entren a nuestro país, no tendrán que pasar una ITV, sino que lo harán cuando les toque, en función de la edad que tengan, por lo que la compraventa entre países comunitarios será más fácil. Asimismo, y aunque el precio de esta nueva inspección varía en función de la comunidad en la que estemos, lo que si es cierto es que los técnicos tendrán que tener mínimo el grado superior en automoción para poder ejercer.