Porqué llevar la ropa a lavar a la tintorería de vez en cuando

En mi casa los viernes eran los días de movilización de personas y de medios, para una guerra contra la suciedad. Los viernes por la tarde toda la familia se implicaba para que durante una o dos horas todos tuviéramos una misión que llevar a cabo, ya fuera fregar los platos, limpiar los baños o aspirar al suelo.

Hay una de las tareas principales de toda casa que no he mencionado, hacer la colada y planchar. Mi madre lo odiaba, y no precisamente por pereza, sino por lo perfeccionista que era con los acabados. Siempre se me ha quedado en la retina grabado sus quejas cuando al sacar la ropa de la lavadora no obtenía los resultados que quería.

Mi padre trabajaba en una oficina a la que siempre tenía que ir trajeado, y la misión de mi madre los viernes era conseguir que los trajes quedaran perfectos. Pero después de unos años de quejidos sacando la ropa de la lavadora, mi madre decidió llevar los trajes a la tintorería del barrio.

Desde entonces, cada cierto tiempo, las visitas a la tintorería eran constantes. Ya que los acabados profesionales de la tintorería marcan la diferencia con respecto a los programas de lavado de las lavadoras tradicionales. En el artículo de hoy vamos a hablar de porqué es beneficioso llevar la ropa a la tintorería de vez en cuando.

Los beneficios de lavar la ropa en la tintorería

En primer lugar, porque se eliminan las manchas imposibles. Si eres de esas personas, entre las que sin duda me incluyo, que es raro el día que llegas a casa sin ninguna mancha debes plantearte llevar la ropa a la tintorería. Porque un lavado rápido en la máquina rápido suele quitar la mayoría de las manchas, pero los aceites y las grasas son otro cantar. La mejor manera de manejar estas manchas es con un potente desengrasante. Los profesionales de la limpieza tienen acceso a desengrasantes increíblemente potentes, jabones y disolventes. Piensa en llevar la ropa a la tintorería a partir de ahora y en comer sin miedo.

En segundo lugar, porque la limpieza en seco combina a la vez potencia y suavidad. En lugar de “batir” tu ropa a 1800 rpm como en casa, se puede reducir la velocidad de 120-140 rpm. Esto lleva menos sufrimiento de la ropa y lo mejor de todo, luego no tendrás que tenderla y es muy probable que te la devuelvan planchada. Ternura para ti y para tu ropa.

Un tipo de lavadoras de tintorería de primera calidad son las que comercializa LavaTur, una empresa especializada en la gestión y venta de lavadoras industriales y todo tipo de maquinaria para lavandería autoservicio con una gran experiencia en todos los sectores susceptibles de precisar equipos altamente eficientes y adecuados.

En tercer lugar, porque el acabado es profesional. Las tintorerías en tu ciudad son profesionales y además tienen máquinas para presionar puños y cuellos, blusas y chaquetas. Eso significa que obtienes un acabado de aspecto fantástico para tu ropa. Tener una camisa resistente a las arrugas es muy diferente a tener una camisa que ha sido lavada y planchada profesionalmente. Si eres una persona que lleva traje, conviene llevarlo a menudo a la tintorería, ya que el acabado es inmensamente mejor que el que consigues en casa.

En cuarto lugar, porque, aunque hay muchas líneas de ropa de fácil desgaste, todavía hay prendas, con nombres de tela impronunciables, que necesitan un poco más de cariño. Si no estás seguro de si puedes meter la prenda de turno en la lavadora puedes, o investigarlo por tu cuenta, o preguntarles directamente a los profesionales. Existen tejidos “extraños” que es posible que tengan algo que no debamos tratar de limpiar nosotros. Corbatas, trajes, blusas… Un paso en falso puede tener resultados desastrosos que son difíciles, si no imposibles, de revertir. Si no estás seguro de algo, llévalo a un profesional.

Por último, porque hay prendas que no caben en la lavadora, ya que no hay espacio para que gire y no conseguiremos un resultado realmente limpio; podría empujar todo el relleno a un lado o peor aún, podría romperse. Dependiendo de tu estilo de vida, por lo general, es mejor dejar que un profesional se ocupe de ello. Cuentan con la maquinaria y la capacidad de limpiar con seguridad tus artículos de cama, alfombras o abrigos delicados.