Rehabilitación de edificios mediante trabajos de altura

La construcción de obra nueva, aunque empieza a despegar de nuevo con bastante fuerza, ha estado en stand by durante varios años y eso ha forzado, en cierta manera, la rehabilitación y reforma de edificios antiguos. Pero lo verdaderamente interesante es que eso ha propiciado que ahora haya mucho más interés por seguir rehabilitando, una tendencia que no parece que vaya a desaparecer en un corto periodo de tiempo.

La rehabilitación es algo que me encanta porque gracias a ella podemos preservar la cultura de una ciudad sin mostrar una imagen vieja o dejada. Ahora bien, para conseguir esto el ayuntamiento y los diversos entes públicos tienen que poner su granito de arena.

En alicante, la Casa Carbonell que llevaba en mal estado desde hacía varios años, consiguió el presupuesto necesario  para llevar a cabo una rehabilitación y limpieza de su fachada en 2015 y así, por fin, el paisaje que podemos ver desde el puerto o desde la Explanada de España hace honor a su emblemática situación, con el Castillo de Santa Bárbara el fondo.

Este es sólo uno de los muchos ejemplos que podríamos poner para demostrar la importancia que tiene este hecho, ahora bien, no todas las empresas especializadas en rehabilitación pueden realizar un trabajo de tanta envergadura porque carecen de los conocimientos y herramientas necesarias como para hacer trabajos en altura. Es por eso por lo que la labor de empresas como ST Soluciones Técnicas cobra aquí especial importancia ya que, sin ella, los nuevos obreros especializados en trabajos en altura no podrían obtener la formación necesaria como para trabajar con líneas de vida.

Los trabajos en altura son aquellos que se realizan, obviamente, a gran altura como, por ejemplo, la limpieza exterior de cristales en grandes edificios, la construcción y la rehabilitación de fachadas. Debemos tener en cuenta que hay cientos de profesionales expertos en diversas áreas que realizan su trabajo prácticamente a la perfección pero que no tienen la formación necesaria como para realizar ese mismo trabajo a cinco metros de altura. En estos casos, la integridad física del trabajador corre peligro puesto que un movimiento en falso podría abocarle al vacío y él no tendría la capacidad necesaria como para reaccionar a tiempo. Es por eso que la formación previa en este tipo de trabajos es de vital importancia, puesto que aporta la seguridad que tanto el trabajador como la empresa necesitan.

Trabajos de Altura y sus riesgos

Además de la rehabilitación o de la limpieza de edificios como ya hemos nombrado, hay otros muchos empleos que necesitan de este tipo de formación para realizar trabajos como:

  • Acabados y mantenimiento de edificios nuevos y antiguos.
  • Rehabilitación y mantenimiento de equipos industriales y monumentos.
  • Líneas eléctricas aéreas.
  • Presas y centrales hidráulicas.
  • Montajes en altura
  • Trabajos diversos en frentes rocosos y taludes.
  • Obra civil y píblica.
  • Torres de comunicación
  • Torres eléctricas
  • Torres de telefonía.
  • etc.

Los principales riesgos asociados a los trabajos verticales son los derivados de las caídas de personas o materiales.

Las caídas de personas a distinto nivel se deben fundamentalmente a efectuar los trabajos sin la debida planificación, utilización inadecuada de los EPI’s o falta de control suficiente de los mismos, materiales auxiliares deteriorados o mal mantenidos, puntos de anclaje insuficientes o mal distribuidos, falta de formación o formación insuficiente.

La caída de materiales sobre personas y/o bienes es debida a llevar herramientas sueltas o sin el equipo auxiliar de transporte en operaciones de subida o bajada o mientras se realizan los trabajos, o bien a la presencia de personas situadas en las proximidades o bajo la vertical de la zona de trabajo.

Otros posibles riesgos propios de esta actividad son los cortes o heridas de diversa índole en la utilización de herramientas auxiliares o portátiles, las quemaduras diversas en la utilización de herramientas portátiles generadoras de calor, los contactos eléctricos directos o indirectos por proximidad a líneas eléctricas de alta tensión y/o baja tensión, ya sean aéreas o en fachada, y la fatiga por disconfort, prolongación excesiva de los trabajos o condiciones de trabajo no ergonómicas.