Residencias de lujo

Cualquier hotel o residencia es un lugar planificado y acondicionado para que el alojamiento de las personas que se hospeden en ellos sea una experiencia lo más confortable posible, independientemente del motivo de la estancia. Su calidad se valora en función del grado de confort y los servicios que ofrecen.

Los hoteles de lujo, hoteles calificados con cinco estrellas, agregan añadidos a las experiencias de sus huéspedes, basados en la privacidad y en la exclusividad.

Pero nos interesa particularmente dedicar un espacio a hablar de residencias como Benviure, ubicada en Barcelona, que se define por ser un centro geriátrico especializado en alzhéimer. Estos centros, en ningún caso valorados como estancias de lujo, son los hoteles más cuidados y más importante de toda la industria hostelera y médica.

Debemos valorarlas como lugares de residencia de forma más o menos permanente para personas con cierto grado de dependencia y necesidad de cuidados y atenciones médicas por parte de un equipo gerontológico especializado en varios campos.

El equipo humano que debe componer una residencia de estas características, independientemente del tamaño de las instalaciones y de la cantidad de residentes que alojen, es amplio y altamente formado: médicos, administrativos, psicólogos, técnicos, enfermeros, fisioterapeutas, trabajadores sociales, logopedas, animadores socioculturales, cocines, camareros, personal de limpieza… Y todo tipo de personal para el resto de servicios y mantenimiento del lugar: lavandería, jardinería, mantenimiento, recepcionista… Dependiendo de la magnitud del centro puede ofrecer mayor o menor número de estos servicios (la mayoría de ellos no están exigidos por ley), y por ello nos hemos fijado especialmente en Benviure, al tratarse de un centro con todos los extras posibles.

Los pacientes que acuden a este tipo de centros con variados en perfiles y tiempo de estancia, así como el número y tipo de cuidados que necesita. Los eventuales con un periodo de estancia corta son pacientes convalecientes por alguna enfermedad o intervención quirúrgica, que necesitan cuidados o rehabilitación específica. También se suman a este tipo de estancias los mayores ingresados temporalmente por necesidad de un respiro por parte de la familia.

Es difícil determinar la estancia de personas con poca dependencia, pero que padecen riesgo de exclusión social, así como la de los enfermos terminales y/o en estado vegetativo.

Los pacientes de estancia larga para los que centros como este son realmente su hogar son los mayores dependientes a causa de una patología crónica, demencia senil y alzhéimer.

Además, a estas edades la soledad es un riesgo psicológico que se debe evitar a toda costa y suele ser el motivo de ingreso de los mayores de 85 años, aunque la salud y los cuidados proporcionados por un equipo médico con presencia constante son aspectos muy valorados en la elección de un centro geriátrico, tanto para una estancia prolongada o permanente como para utilizarlo como centro de día.

Sea como sea, Benviure es un centro de confianza, con un personal humano profesional, atento y cariñoso, y unas instalaciones y atenciones cuidadas al detalle para que el residente se encuentre mejor que en su propia casa.

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