Un compresor en casa

Todavía recuerdo la cara que se me puso cuando mi marido se presentó en casa con un compresor. Mi cara tuvo que ser un poema. No entendía como se había ido hasta la tienda Airum Logistic y comprar un artefacto que, sinceramente, no sabía ni para que servía. Ahora, dos años después, agradezco a mi pareja que tuviera la genial idea de comprarlo. ¿La razón? Ahora os lo explico.

Como os digo, no tenía ni idea de para qué podía servir un compresor, pero poco a poco, me he ido dando cuenta de que es muy útil en una casa, ya que yo siempre lo asociaba a una gran empresa o almacén. Es decir para perforar agujeros, cortar materiales, machacar roca, verter hormigón, entre otras incontables aplicaciones de la construcción. Y en el hogar para muchas actividades como pintar, barnizar, limpiar o incluso tener a punto los neumáticos del coche, hinchar colchones, pelotas, etc. Por ejemplo recuerdo lo bien que me vino para hinchar el colchón cuando tuve visita en casa de una prima mía, que llegó con sus hijos para ver un partido de la Liga de Campeones. En ese momento mi marido no estaba y no tuve ninguna complicación en hacerlo.

Tuve que acudir a Google para comprobar cómo funcionaba, ya que yo, una mujer de Letras de toda la vida, no tenía ni idea. Y claro me resolvió la duda. Un compresor de aire basa su funcionamiento en la transformación de la energía eléctrica, generada por un motor eléctrico o de combustión, en energía mecánica que, a su vez pasa a ser energía neumática al comprimir el aire hasta la presión requerida para cada tipo de herramienta o máquina. El compresor recibe energía mediante el movimiento de un motor eléctrico y la transforma en energía de presión, comprimiendo el aire que aspira y almacenándolo en un tanque o calderín. También existen compresores con transmisión por correa que permiten mayor potencia y hacer frente a trabajos más duros, que suelen estar dirigidos al nivel profesional o industrial. ¿Te ha quedado claro?

Diferentes modelos

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Lo que sí te recomiendo es que, como hay tantos en el mercado, lo mejor es que si vas a comprar uno, te asesores bien, para comprobar cuál es el que se adapta más a tus necesidades. No es necesario que te gastes mucho dinero en uno profesional si luego tu uso va a ser casi para el hogar. O al revés, inviertas pocos euros en uno flojo que luego compruebes que no te sirve para nada. El sector avanza a pasos agigantados y cada vez sacan modelos más revolucionarios. Como el último de Philips, gracias al cual ahorran entre un 30 y un 40 por ciento de gasto energético.

La verdad es que el compresor es un aparato que cada día goza de una mayor aceptación entre los aficionados al bricolaje, supongo que tendrá mucho que ver que siempre haya salido en el programa de Bricomania. Y es que gracias a los diversos accesorios que podemos acoplarle, te permite realizar múltiples trabajos. Así pues, es uno de los aspectos que tengo que reconocer que mi marido me sorprendió. Eso sí, de otros prefiero no hablar.