Hay que empezar a preparar las casas para el invierno

Aun cuando estamos acabando el mes predilecto para tomarse unas vacaciones, tenemos pendiente un gran reto en forma de cuesta. Como es bien sabido, a lo largo hay dos cuestas, la de septiembre y la de enero, y para prepararnos para la cuesta que más pesa tenemos la preparatoria de septiembre.

Esta cuesta se caracteriza porque se pone el foco en volver al trabajo y porque los niños empiezan el colegio. Esto implica preocuparse por la lista de libro, pelear con los niños porque quieren comprar cosas que ya tienen, y sobre todo ver cómo la cuenta baja, porque la preparación para la escuela es cara.

Lo positivo de esta situación es que parece que la vuelta al trabajo sea menos dura, porque tener preocupaciones en la mente te hace distraerte y no prestar atención a las cosas que tienen menos importancia. Aunque no podemos tampoco olvidar algunos aspectos preparatorios para lo que está por venir.

Nos referimos precisamente a preparar la casa, ya que a finales de septiembre el frio llega a muchas provincias de la Península, por lo que ya hay que estar listo para cerrar la calefacción. Esto resulta cuanto menos curioso, ya que en el sur puede darse el veranillo de San Miguel que puede llegar hasta noviembre, y que es famoso por extender las condiciones veraniegas.

Una de las peores situaciones que te puedes encontrar, y sobre todo si tienes niños a tu cargo, es la de llegar a los meses de frío sin estar la casa preparada. Esto puede suceder porque el ritmo de vida que llevamos es abrumador, y olvidarse de esto es facilísimo, aunque no por ello es un tema baladí.

En el artículo de hoy vamos a hablar sobre cómo debemos de preparar la casa para los meses de frío otoño e invierno. En concreto, cuáles son los puntos básicos que debemos de tener en cuenta para conseguir tener una casa confortable en estos meses. Uno de estos puntos son los cerramientos, es decir las ventanas y puertas.

Las ventanas son uno de los elementos más importantes porque pueden aislarnos del frío o dejarlo pasar, por lo que conviene tener ventanas de calidad. Aluminios VillaFontana es una empresa fundada en 1986 especializada en la fabricación e instalación de todo tipo de ventanas, puertas y cerramientos de aluminio, toldos y persianas que nos ha dedicado un poco de su tiempo para informarnos de todo aquello que es básico revisar en en este sentido.

Elementos que revisar

En primer lugar, hay que comprobar que el aislamiento de las viviendas está en buen estado. Para no pasar frío en casa es esencial un buen aislamiento. Siempre estás a tiempo de revisarlo por si hubiera cualquier grieta o agujero que tapar, para que el calor no se escape. Si quieres mantener una buena temperatura tienes que poderla controlar al 100% y saber cuándo estás ventilando y cuándo no.

En segundo lugar, la ropa de cama hay que cambiarla, pues no tienen los edredones no tienen el mismo efecto. Después de todo, uno de los lugares donde es más importante que se mantenga el calor es en la habitación. Para poder dormir más a gusto cambia tus colchas de verano por edredones de invierno. Así, aunque por la noche refresque un poco tú no lo notarás.

Revestir la casa con alfombras también hará la casa más confortable, pues en los pies es la parte del cuerpo que antes detecta el frío. Si tienes un suelo poco cálido puedes incluir más alfombras, que harán que se mantenga mejor la temperatura y que puedas andar en calcetines por casa sin resfriarte.

En tercer lugar, hay que mantener una temperatura constante de la calefacción. Quizás el punto más importante para ahorrar en calefacción es mantener una temperatura constante que sea moderada. Así no tendremos que subirla y bajarla, lo que hace que se gaste mucho más. Además, si queremos calor en un momento específico, por ejemplo, al salir de la ducha, es mejor poner calefactores, que puedes encenderlos solamente un rato sin consumir demasiado.

Tampoco hay que olvidar revisar los radiadores, estufas o calderas cuando no hace frío, ya que de lo contrario nos podemos encontrar con que la herramienta para calentarnos no funciona justo cuando hace más frío. En los meses de verano es el momento perfecto para revisar y cambiar la calefacción.

Por último, hay que revisar la chimenea. Tener chimenea es una suerte, además de por lo bonito que queda un salón con ella, por el calor que desprende. Si tienes una debes limpiarla muy bien y revisarla siempre antes del primer encendido del año. Es la manera más barata de conseguir calor, y también la más agradable.