Servicios energéticos

La mayoría de las energías que se utilizan habitualmente cada día para calentar la comida, las viviendas o  para la iluminación. Lo más normal es que este tipo de energías sean no renovables, como el gas natural, el petróleo o el carbón, y por lo tanto, en alguna medida, finitas, lo hace que sean susceptibles a variaciones de precio en función de la oferta y la demanda.

Como los combustibles fósiles no durarán siempre, cada vez es más importante el consumo eficiente de estos. En el ámbito de los edificios es muy importante este aspecto, puesto que en invierno se consume energía para calentarlos y en verano para enfriarlos, por ello la capacidad que tengan para retener o conservar cierta temperatura en su interior es muy importante. Es curioso que durante el verano el consumo energético para enfriar los edificios es mucho mayor que el demandado por el invierno. Así, los certificados energéticos están cobrando cada vez mayor importancia, puesto que el objetivo está fijado en obtener edificios capaces de conservar  una temperatura ideal.

Cómo elegir los servicios energéticos

A la hora de decidir la energía o las energías que se usarán durante todo el año se pueden elegir o desechar algunas y, otras, es imprescindible tenerlas contratadas, como la luz, pero podemos decidir en qué medida. Como es el caso de la energía eléctrica, que se puede utilizar o no para la cocina o como fuente de calor o de frío.

En el caso del gas natural, con una caldera adecuada, como son las de condensación, se puede obtener un rendimiento extra que influye directamente en un menor consumo. Gracias al aprovechamiento de los gases generados durante la combustión del gas, la caldera obtiene provecho de ese calor y lo utiliza para calentar agua.

El certificado energético

La obtención de este certificado es imprescindible desde Junio de 2013, estipulado en el Real Decreto 235/2013. Tras una inspección se obtiene este certificado, en el que se concreta el grado de eficiencia energética del edificio, para ello se establece una escala con letras, igual que la utilizada para evaluar la gestión de energía de los electrodoméstico, donde la letra “A” es la mayor eficiencia y la letra “G” la menor.

Normalmente, el servicio para la obtención de este certificado se componen de:

La visita al inmueble de los profesionales designados para la recogida inicial de datos.

El uso de programas informáticos homologados para la medición de las emisiones de dióxido de carbono y el consumo de energía.

La elaboración de un informe a partir de todos los datos recogidos y obtenidos.

Petición a la ICAEN, organismo designado para la emisión de las etiquetas.

El envío al cliente del informe y de la etiqueta.

También hay que tener en cuenta la provincia en la que se encuentra la vivienda, puesto que influirá en las tasas existentes, así no costará lo mismo una certificación energética en Barcelona que en Madrid, Toledo, Cuenca o Guadalajara.

Fuente: Certificados Energéticos Barcelona

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