Taquillas para colegios: un síntoma de que la educación vuelve a funcionar en España

La educación es siempre el mejor arma que tienen todos los países para tratar de construir una sociedad cívica y que demuestre al resto del mundo la calidad humana de la gente que habita nuestro territorio. Esta partida es siempre una de las más importantes en todos los presupuestos estatales que se presentan al menos en un país como el nuestro. Los recortes en la misma fueron una de las principales fuentes de críticas hacia el gobierno, por ejemplo, de Mariano Rajoy entre 2011 y 2018 y también para otros muchos gobiernos autonómicos y, por cierto, de muy diversos colores.

A nadie se le escapa que la educación es un pilar fundamental de la sociedad y que se sustenta en una unidad de base que no es otra que el colegio. Es ahí donde todo comienza, donde se juega el destino de una sociedad y donde se forjan nuestras instituciones y nuestras empresas del futuro. Desde luego, un colegio es uno de los lugares más importantes de nuestro país y, desde luego, hay que darle precisamente la importancia que merece para tratar de cumplir todos los objetivos a largo plazo que se plantea la sociedad en su conjunto.

Como tal, es evidente que la inversión en centros y en el equipo humano que es siempre tan necesario para gestionarlos es indispensable año a año. No se puede escatimar lo más mínimo en cuestiones como estas y, desde luego, hay que poner toda la carne en el asador para evitar esta situación. Equipar a todos nuestros centros con los mejores productos y los mejores avances es la mejor manera de garantizar que nuestra sociedad está perfectamente capacitada para instruir a las generaciones que van a sacar adelante a este país en apenas unos años. No hay que ver la educación como un gasto, sino como una inversión.

Los años que preceden a este 2020 han sido muy duros para la educación de este país. Han sido años de recortes en prácticamente todo. Por eso, es el momento de volver a realizar inversiones en todos nuestros centros de enseñanza. Y eso es lo que parece que se viene realizando en los últimos meses. Hemos querido ilustrar esta hipótesis a través de lo que nos han comentado los profesionales de Taquicel, una entidad especializada en la venta de taquillas para colegios. Han sido ellos los que nos han comentado que ha crecido su volumen de trabajo en los últimos años y que, por suerte, parece empezar a ser raro que un colegio ya no disponga de este tipo de productos que son tan necesarios para garantizar la seguridad y protección de los materiales de los alumnos.

España parece estar apostando por la educación últimamente

Hemos hablado de que se han ejecutado recortes en educación en nuestro país tiempo atrás, pero, por suerte, parece que las cosas están cambiando de un tiempo a esta parte. Una noticia que fue publicada por el portal web del diario ABC informaba de cuántos colegios se abrieron en nuestro país en el curso académico 2018-2019. En total, había 122 centros nuevos: 20 públicos y el resto, concertados o privados. En total, la suma de centros de enseñanza en España iba más allá de los 28.500.

Y es que no es para menos si tenemos en cuenta la cantidad de personas que pueden definirse como estudiantes en los tiempos que corren en nuestro país. Según una noticia que vio la luz en la página web de la agencia de noticias Europa Press, España tenía en ese momento más de 8 millones de estudiantes y 700.000 profesores solo en enseñanzas no universitarias, lo que pone de manifiesto que en este país hay mucha gente interesada en obtener formación para un futuro que, en muchas ocasiones, no es en absoluto lejano.

Es evidente que el gasto en educación tiene, a su vez, muchas partidas que deben ser saciadas. Hay que pagar las nóminas del personal, los terrenos que se adquieren para edificar los colegios, todos los materiales que son necesarios para equipar esos colegios y, en definitiva, un buen manojo de cosas más. No es una tarea fácil, pero es una cuestión que tiene que potenciarse cada año un poco más. No cabe ninguna duda.

Hacer lo contrario es dirigir a nuestra materia prima hacia el ostracismo más absoluto. Una sociedad solo avance si lo hace en libertad y, desde luego, es completamente imposible obtener libertad sin educación. Todo influye a la hora de conseguir una educación más próspera en un determinado territorio. Incluso los pequeños detalles, como disponer de una taquilla por cada clase. Son síntomas que indican que los colegios e institutos de una nación se encuentran en un buen estado de salud y que pueden llegar a cumplir con las funciones que, por definición, les han sido asignadas.