Los mejores servicios para tener el coche a punto para las vacaciones de verano

Ahora que nos van llegando las vacaciones a la gran mayoría de nosotros, somos muchos los que optamos por emprender un viaje con la familia o amigos y es que esta, aunque la más cara, es la época más propicia del año para hacerlo, puesto que el buen tiempo es lo que impera de forma habitual en nuestro país. Aunque algunos optan por desplazarse en tren, avión o autobús, seguimos siendo la gran mayoría los que preferimos la comodidad de nuestro coche y es que ya estamos habituados a él y, además, nos permite una libertad total de movimiento, con lo que podremos ir a donde más nos apetezca, sin tener que depender de nadie ni de ninguna ruta planificada de antemano. Además, de esta forma, ni esperamos largas colas ni tenemos que aguantar a otras personas, en caso de ir en alguna de las opciones de transporte colectivo, es por ello, que, aunque no todo son ventajas, lo cierto, es que hay muchas que si.

La Dirección General de Tráfico (DGT) prevé que la Operación Verano, que, como cada año, se desarrolla entre julio y agosto, se registren en España, en torno a los 89 millones de desplazamientos por carretera, un 2 % más que el año pasado, por lo que, como os comentamos, el coche privado sigue siendo la opción preferente. Para hacer frente a esta gran cantidad de desplazamientos, el organismo público, complementará la vigilancia de las patrullas sobre el terreno con diez helicópteros y cinco drones.

Para poder salir y disfrutar del verano de la mejor forma posible, lo mejor es que nuestro coche esté al 100% puesto que así, reduciremos las posibilidades de avería y, para ello, a continuación, os damos algunos de los consejos que debéis seguir:

Si nuestro coche hace algún tiempo que no pasa por el taller, te recomendamos que acudas a Talleres Paiz antes de salir de viaje, para poner el mantenimiento del vehículo al día. Además, aunque haya pasado por el taller no hace mucho tiempo, al menos una revisión de neumáticos y niveles es lo más aconsejable antes de emprender la marcha.

Tener la luna delantera lo más limpia posible para lograr una óptima visibilidad es esencial para conducir con seguridad y no sufrir destellos, deslumbramientos o algún otro inconveniente que nos afecte directamente a la visión. También debemos intentar usar el freno motor en vez del freno convencional puesto que un exceso del uso del freno, combinado con una temperatura exterior demasiado alta, puede llegar a reducir su capacidad de trabajo, llegando incluso a provocar fallos en su funcionamiento.

La temperatura es la gran culpable de muchas averías grandes, es por ello por lo que tendremos que prestar atención a la temperatura del motor. Si el indicador llega a la zona roja, o lo que es lo mismo, a un sobrecalentamiento, lo más correcto es hacer una parada en el camino y esperar a que baje puesto que de seguir circulando, podríamos provocar una avería mayor.

Buscaremos aparcar el coche en lugares sombríos y es que, aunque este consejo parece obvio, tiene un trasfondo bastante reseñable y relacionado, una vez más, con las altas temperaturas, dado que una alta exposición del coche a un calor extremo puede hacer que al volver a usar el coche nos avise de algún fallo eléctrico o electrónico por un sobrecalentamiento de algún sensor o directamente, de la centralita. En caso de no poder parar en zonas de sombra, debemos de tratar de usar parasoles para prevenir el aumento de temperatura interior, así como cobertores de volante y asientos, en caso de que estos sean de cuero.

Tenemos que lavar bien el coche y es que la sal y el salitre comen la pintura y las estructuras de nuestros coches, por lo que, si queremos evitar sorpresas en el futuro, tenemos que lavarlo a conciencia al volver a la rutina.

Puntos clave a revisar

Además del estado de la presión de los neumáticos, también nos debemos de parar en la profundidad de su dibujo y es que además de ser peligroso, si es menos de 1,6mm, la realidad es que nos enfrentamos a multas por parte de la DGT. Asimismo, debemos de comprobar el estado de las luces con el fin de que nos vean y poder ser vistos si viajamos de noche o queremos señalizar alguna maniobra. Los niveles de los diferentes líquidos así como la presión de la rueda de repuesto, si tenemos, conviene revisarlos también antes de salir.