Mi primera vivienda en Albacete

Si por motivos personales, de trabajo o sencillamente porque has nacido en la provincia de Albacete y tienes fijada ahí tu lugar de residencia habitual puede ocurrir que haya llegado el momento de independizarte y plantearte la adquisición de una propiedad inmobiliaria, bien se trate de un apartamento, de un piso o de un chalet. En el departamento inmobiliario de Cetefin, una empresa creada en el año 2006 en la ciudad de Albacete, su equipo de asesores te ayudará e informará sobre cuanto necesites a la hora de solicitar un préstamo personal o hipotecario para tu adquisición, así como sobre la tramitación y gestión de los correspondientes trámites administrativos e impuestos. El equipo humano de esta empresa se rige por los principios de eficacia, responsabilidad y rigor, sabiendo que son la base de la reputación y las señas de identidad de esta empresa. Algo que se agradece en los tiempos que corren.

Además, en Cetefin te ayudan también a buscar la vivienda en función de las características que necesitas, algo que es muy bueno cuando te falta tiempo y también porque el hecho de tener a alguien que te ayude a filtrar en esa búsqueda hace que el proceso sea mucho menos pesado, ya que además de la búsqueda hay que ponerse con un montón de papeles, solicitar préstamos… Una gran pereza.

Cuando es la primera adquisición importante de tu vida, como me ocurre a mí, las dudas que surgen son muchas, primeramente pensar qué tipo de vivienda quieres, cuál se adapta mejor a tus necesidades a tu modo de vida. Después tienes que ver los márgenes de precios sobre los que se mueven, puesto que algunas viviendas aunque te gusten pueden sobrepasar con mucho tu capacidad de endeudamiento. Luego también está elegir la zona en la que te gustaría a partir de ahora desarrollar tu vida, atendiendo a los criterios que cada uno se marque o a los que le otorgue una cierta prioridad, unas personas valoran más el residir en la zona centro de la ciudad y otras valoran la tranquilidad o los servicios de los que dispone como pueden ser un transporte público regular y frecuente, centros escolares, centro médico, supermercados, centros deportivos, parques infantiles, zonas ajardinadas, etc.

Después de visitar varios inmuebles de pisos y apartamentos, con distintos tamaños y servicios, el agente inmobiliario me enseñó una vivienda unifamiliar ubicada en una zona residencial, que por su situación me venía muy bien, ya que se encontraba muy cerca de la zona empresarial donde trabajo y poseía todas las características que yo estaba buscando. Hasta aquí todo muy bien, me gustaba y se adaptaba a las necesidades.

El proceso económico

Y en este momento se llega a la parte económica de la operación, a la parte financiera, pues la inmensa mayoría de la gente tiene que acudir a una entidad bancaria en busca de financiación para su proyecto. Y es algo sumamente importante puesto que va a suponer una vinculación con ese préstamo por unos 15,  20 o 25 años de nuestra vida. Por ello es importante comparar las condiciones, comisiones y tipos de interés de cada entidad.

Veamos cuales son las variables a las que debemos prestar mayor atención:

  • El importe del crédito que conceden las entidades bancarias. Después de comprobar la viabilidad de la operación y la solvencia del cliente, este importe asciende generalmente como máximo al 80% del precio de compra o el 80% del precio de la tasación del inmueble, cogiendo siempre el mínimo valor que resulte de los porcentajes anteriores, que por regla general suele ser el de compra.
  • El tipo de interés, que puede ser fijo o variable. Actualmente debido a los precios tan bajos del dinero, las hipotecas suelen firmarse a un interés variable, si bien el fijo tiene la ventaja de la tranquilidad que supone saber que durante toda la vida del préstamo la cantidad a pagar es siempre la misma.
  • La duración del préstamo, es decir los años de vida del mismo,
  • Si tiene carencia, y cuál es su máxima duración.
  • Los gastos originados por la tasación del inmueble.
  • Las comisiones que nos van aplicar, que pueden ser de apertura, de amortización anticipada,…
  • Los gastos que lleva aparejada la operación, como son los de notaría, registro de la propiedad, impuesto de actos jurídicos documentados y los de gestoría, siempre que el propio cliente no asuma esta función.