Apuesta por espacios de estudio en casa

Hoy más que nunca la estabilidad del trabajo es lo más difícil de conseguir debido a que la ley de contratación española no fomenta hacer contratos indefinidos, y aunque se hacen gracias a los beneficios fiscales, es interesante ver cómo de poco sirve porque despedir sale muy barato al empresario.

Es por este motivo que la mejor estrategia para estar en el mercado laboral siempre es la formación continua. Esta estrategia te permite estar totalmente actualizado sobre las actualidades de tu sector, y también te ayuda a aprender sobre otras profesiones por si en algún momento quieres cambiar de sector. Y lo cierto es que muchas empresas apuestan por formar a los empleados, ya que un empleado que está al día de su sector es capaz de rendir con mayor eficacia que otro estancado en procedimientos o técnicas pasadas de moda.

Otra de las formas de reciclarse profesionalmente es haciendo una carrera universitaria, y que no asuste la idea de entrar en la universidad pasado la treintena. Por un lado, existen cursos de acceso a la universidad para mayores de veinticinco y cuarenta y cinco años que son asequibles, y por otro lado vamos a hacer referencia al refrán nunca es tarde si la dicha es buena.

Estos cursos de preparación de acceso a la universidad se pueden preparar asistiendo a clases en academias. Una de las academias con mejores opiniones y un largo recorrido es el Centro Universitario San Bernardo, ubicado a pocos metros de la puerta del sol, y con el ambiente adecuado para tener éxito en los cursos de preparación.

En cualquier caso, si lo que quieres es formarte de manera continua vas a necesitar una zona de estudio en casa. Y en el artículo de hoy vamos a decirte cuáles son los puntos más importantes para que dejes lista esta zona tan importante, que además puede ser utilizada para muchos otros usos.

Cómo crear una zona de estudio en casa

La luz natural es un factor indispensable e innegociable a tener en cuenta a la hora de implantar una zona de estudio en casa. Empeñarnos a toda costa en que esta zona forme parte del dormitorio infantil de los pequeños, o en el espacio dedicado para el estudio, puede resultar un soberano error, sobre todo si no contamos en ella con la suficiente luz natural. Está claro que no por ello vas a renunciar a la utilización de luz artificial, pero partir de unas buenas condiciones de iluminación naturales nos hará ganar mucho en lo que se refiere a las bases indispensables que debemos tener muy en cuenta para dar forma a una productiva zona de estudio.

Los estudiantes han de contar con unas dimensiones de trabajo adecuadas a la tarea que van a desarrollar. No son ellos los que deben adaptarse a los espacios, sino más bien al contrario, habremos de adaptar los espacios a ellos. Al escoger la mesa de estudio, cuenta con una profundidad de unos 70 centímetros para que pueda estar sentado y tener las piernas cómodamente situadas a la vez que goza de la suficiente profundidad de zona de apoyo. En cuanto al largo y bajo mi humilde opinión, no te recomendaría una menor dimensión a los 130 centímetros. Si eliges una zona de trabajo, puedes elegir tablones grandes sostenidos por caballetes, algo fácil y para toda la familia.

Otra característica de suma importancia es que hay que tener bien cerca y a buen recaudo todo lo necesario para llevar a cabo su tarea sin necesidad de levantarse continuamente. Fomentando que así sea evitaremos que abandone su sitio y se distraiga de su cometido por el camino. Incorpora una cajonera bajo el sobre de la mesa, instala baldas en las que aprovechar la parte superior de la zona de estudio, incluye algún módulo de almacenaje en las inmediaciones de la mesa de estudio. Cualquier cosa con tal de tener accesibles y localizables todos sus enseres y material de apoyo necesarios.

Si cuentas con espacios reducidos o de formas difíciles, optar por mobiliario realizado a medida terminará siendo la decisión más acertada para aprovecharlos al máximo. Adaptar la zona de estudio a un hueco ayudará a delimitarla, lo que mantendrá al estudiante menos disperso y desconcentrado.