Las joyas son el mejor regalo para San Valentín.

Se acerca San Valentín, 14 de febrero, el Día de los Enamorados. ¿Tienes pensado qué vas a regalar a tu amada o amado? Regalar una joya es una de las mejores opciones que tienes.

San Valentín es una fecha señalada para la mayoría de la gente, en especial, para los que estamos enamorados. Hay quien opina que es una técnica de marketing. Una excusa para hacernos gastar dinero en regalos después de que haya pasado la resaca de las Navidades. Es cierto que no hace falta un día especial para mostrar el amor. El amor se cultiva a diario. Pero no viene mal dedicar una fecha al romance. ¡Dedicamos tantos días a tantas cosas!

Esta fiesta es una tradición, extendida por todo el mundo y asentada durante muchos años. Mucho antes de que los grandes almacenes colgaran sus carteles promocionales. En España, como en la mayor parte del mundo, no es un día festivo, es un día laborable. Lo que acentúa su encanto. No hace falta que llegue el fin de semana para tener una velada íntima con la persona que amas.

San Valentín va acompañado de los regalos. En los últimos años, se han puesto de moda los regalos en pareja. Regalar a tu enamorada o enamorado, una experiencia para disfrutar los dos al mismo tiempo: una entrada para asistir a un espectáculo (un musical en la Gran Vía de Madrid), una sesión en un spa para dos, una escapada romántica de fin de semana.

Son regalos interesantes, pero los vendedores de Serrano Joyeros, una de las joyerías online que mayor crecimiento ha experimentado en España en los últimos años, siguen opinando que una joya es el mejor regalo para festejar el amor. Nosotros estamos totalmente de acuerdo con ellos. Después de todo, una actividad en pareja es efímera, dura unas horas, mientras que una joya es para siempre.

El significado de regalar joyas.

Las joyas son caras por el material en el que están fabricadas, por su belleza y por todo el trabajo y diseño que llevan implícitos. Pero más allá del valor económico, las joyas tienen un valor emocional. Un valor, este último, relacionado con la persona que te la ha regalado, con el momento del regalo, y con la intención o sentido del gesto.

Desde que en 1477, Maximiliano de Habsburgo, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, regaló a María de Borgoña una sortija con un diamante para pedirle que se casara con él, las joyas se han relacionado directamente con el amor. Quizás ya lo estuvieran antes. Pero este momento histórico marcó un salto cualitativo.

Regalar una joya supone un sacrificio económico. Es una compra extraordinaria. Eso es innegable. Por esta razón, en cierto modo, refleja lo que tu amado o amada está dispuesta a hacer por ti.

Las joyas, por otro lado, son un artículo valioso. Cuando se regalan, quien la recibe, está recibiendo el mensaje de que es importante y valiosa para la otra persona.

Pero también hay una característica que tienen las joyas y que transmiten un mensaje. Las joyas son duraderas. Están fabricadas con metales nobles, resistentes al paso del tiempo, y por piedras preciosas. Piedras, que por ser bellas, no dejan de ser duraderas. Ya conocemos el dicho de “un diamante es para siempre.” Esta afirmación no es una exageración, es una realidad. Los diamantes son cristales de roca que se han ido formando durante millones de años y uno de los materiales más duros que existen,

Al regalar una joya, expresamos que nuestro amor es consistente y duradero. Que tenemos la intención de amar a esa persona hasta el final de nuestros días.

Joyas para ellas.  

Para hacer un regalo hay que atender a las modas y tendencias. Los gustos y preferencias van cambiando con el tiempo. No es que ahora nos dejemos seducir por los influencers para regalar, pero sí hay que comprender que determinados diseños pueden quedar desfasados. En este sentido, la revista Vanity Fair hace un recorrido por algunos de los artículos que están marcando tendencia en joyería femenina. Echar un vistazo a este artículo u otros similares, nos pueden orientar a la hora de comprar una joya para regalar.

De entrada, pulseras, collares y pendientes son las joyas que más compran las mujeres. Son los complementos que más usan, y que muchos de ellos son compatibles con diferentes outfits para distintas situaciones. Estamos hablando de joyas versátiles y polivalentes.

Respecto a los estilos, apreciamos el estilo vintage, romántico, minimalista; y en contraposición a este, el maximalismo.

Las joyas vintage hacen un guiño a joyas y diseños del pasado; como los collares de perlas que usaban nuestras abuelas, que ahora vuelven a ponerse de moda; pero siempre revisado desde la óptica contemporánea.

Para el estilo romántico se recurre a colores suaves en los accesorios de la joya, como el azul turquesa, el verde esmeralda o el fucsia, que aportan un interesante toque de color.

El minimalismo se mantiene con fuerza. En joyas discretas, de líneas sencillas, que realzan la apariencia de la mujer, sin acaparar el protagonismo.

El maximalismo aparece como reacción al minimalismo. Que parece haberse convertido en uno de los signos estéticos de nuestro tiempo. En este estilo encontramos collares rematados con cruces extragrandes, cadenas de eslabones XXL o pendientes, especialmente voluminosos.

Los metales dulces toman el protagonismo. Predominan materiales como el oro blanco, el oro rosa, la plata y el platino, frente a un oro amarillo cada vez más arrinconado.

Las piedras semipreciosas también son cada vez más habituales. Piedras como el topacio, el rubí o la amatista aportan un contraste de color; todo ello, sin desplazar al diamante, que aparece engarzado o incrustado en piezas más pequeñas, como si fueran gotas de agua o destellos de luz.

Joyas para ellos.

También para regalar joyas a los chicos hay que tener en cuenta lo que se lleva. En este sentido, la revista Dicci subraya el carácter práctico y versátil como línea dominante. Al hombre moderno le gustan las joyas todoterreno. Un complemento que pueda llevar a diario en todo momento. A diferencia de las mujeres, que alternan y combinan más sus accesorios, un hombre, cuando le gusta una joya, no se la quita jamás. Forma parte de su imagen. Como el corte de pelo o el diseño de la barba.

Aquí, en cuanto a las joyas más utilizadas por ellos, encontramos pulseras, anillos, gargantillas y cadenas, y los relojes de pulsera, que han vuelto a coger protagonismo.

En las joyas masculinas actuales no prima el minimalismo. Son joyas con formas marcadas y definidas; y en ocasiones, voluptuosas. No se emplean para hacer ostentación de nada; sino para remarcar una cualidad del usuario: su osadía, su determinación, su espíritu aventurero; o expresan alguna de sus aficiones más destacadas: las motos, el mar, el deporte, determinado tipo de música. Una preferencia que marca su personalidad y con la que se siente identificado.

Respecto a los materiales, la joyería masculina recurre al acero y a la plata. Aunque se atisba un regreso tímido del oro amarillo. Combinado con materiales tan variopintos como la piel, la madera o detalles textiles; principalmente en las pulseras.

Consideraciones a la hora de hacer un regalo.

En ocasiones solemos decir que lo importante es el detalle. Que con regalar algo en una fecha señalada ya es suficiente. Sabemos, con plena conciencia, que eso no es así. Para hacer un regalo, sobre todo a una persona que es importante para nosotros, le tiene que gustar a ella. Esto significa que tenemos que hacer una investigación previa. Qué tenemos que preocuparnos por conocerla.

Atender a cómo viste, cuáles son sus aficiones, sus inquietudes. Descubrir qué es lo que le gustaría tener y aún no tiene. Hablar con ella, sobre ella. Esto lo tenemos que hacer con elegancia y discreción. De una manera distendida. No se trata de decirle una noche: “quiero hacerte un regalo y no sé qué comprarte.” Esa actitud queda vulgar. Sé que, en especial, a algunos hombres, esto les cuesta. Pero es un cambio que tienen que adoptar en su manera de relacionarse si aspiran a que sus regalos expresen de verdad sus sentimientos.

Por tanto, queda totalmente prohibido acudir a una tienda y pedirle al dependiente que nos aconseje. El vendedor sabe lo que más vende en su tienda, pero no conoce a la persona que va a recibir el regalo.

El éxito de un regalo se percibe en que la persona que lo recibe lo utiliza con frecuencia. No en que va diciéndole a la gente: “Mira lo que me ha regalado mi novio”. Porque puede ser que se lo ponga una vez y lo guarde en un cajón.

Dar con el regalo acertado no es tarea fácil. De 5 o 10 regalos que hagas, puede ser que aciertes con un par de veces. Pero si te preocupas por la otra persona, si pones atención, es más probable que tu regalo se convierta en algo especial y no porque te hayas gastado un dineral en comprarlo.

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