La importancia de tener un buen abogado siempre a nuestro lado

A primera impresión quizá pueda parecer que el titular que hemos escogido es bastante fuerte, ya que, por lo general, si todo va bien, nunca deberíamos de tener que llegar a contratar los servicios de un abogado. Sin embargo, la realidad dista mucho de la teoría debido a que cada vez es más común que, en algún momento dado de nuestras vidas, tengamos que recurrir a los servicios de estos profesionales con el fin de buscar un punto de acuerdo entre dos o más partes, así como para poder poner fin a alguna disputa. Además, estos expertos en leyes también nos pueden defender ante algún hecho por el cual vayamos a ser juzgados, tengamos culpa o no, así como ejercerán esas mismas labores de defensa de nuestra posición en el caso de que tengamos que luchar, vía judicial, por algo que estimamos que nos pertenece. Asimismo, fuera del ámbito judicial, estos trabajadores nos pueden servir como fieles asesores de aquellas materias en las que ellos se hayan especializado y nosotros, por uno u otro motivo, desconozcamos. Por todo ello queremos dedicar este post a la labor de los abogados.

Un abogado es una persona que va mucho más allá de lo que su relación laboral le requiere y es que en la inmensa mayoría de los casos, esta persona se acaba convirtiendo en un confidente de su defendido. En parte porque así, conociendo de forma profunda a su cliente o a su defendido, puede desempeñar mejor su trabajo, pero también porque en casos importantes o complicados, acabará pasando muchas horas de su vida junto a su cliente con el fin de buscar una línea por la que continuar para poder defender su postura. Pero lo cierto es que la abogacía va mucho más lejos, en el caso de los abogados dedicados a asuntos familiares pueden llegar a tener que luchar por la defensa de qué progenitor se hace cargo de las actividades extraescolares o de la comunión, según relatan desde el Colegio de Abogados de Murcia. Es por esto, por temas así por lo que os decimos que un abogado puede llegar a ser mucho más que un profesional de las leyes y es que en muchas ocasiones les pueden llegar casos de este tipo en los que conocer a fondo a las partes implicadas es una ventaja para poder preparar una línea argumental de defensa para su cliente.

Pero las funciones de un abogado todavía van mucho más allá de las que os hemos mencionado y es que son tantas, que tener a un buen profesional de confianza es de suma importancia por si necesitásemos de sus servicios en el futuro. Por ello, a continuación, os mostraremos algunos de los asuntos, entre otros muchos, por los que le podemos pedir asesoramiento.

  • Asesoramiento en lo que concierne a la gestión de derechos de propiedad intelectual o de propiedad industrial.
  • Reclamación para todas aquellas deudas u obligaciones que tengamos firmadas en un contrato, ya sea público o no.
  • Intervención en las negociaciones laborales con las empresas.
  • Redacción de escritos o recursos los cuales debamos de presentar en las diferentes administraciones públicas en materia administrativa, al igual que en la defensa por sanciones o multas que nos hayan llegado de cualquier organismo, ya sea público o privado.
  • Mediación en los diferentes conflictos que nos puedan surgir a lo largo de la vida, ya sean estos de tipo laboral, empresarial, vecinal, familiar, etc.
  • Constitución, gestión y disolución de las diferentes sociedades civiles o mercantiles que creemos o hayamos podido crear, al igual que asesoramiento en lo que concierne al derecho empresarial.
  • Escritos de reclamación a las diferentes compañías aseguradoras en el caso de que hayamos sufrido accidentes, con independencia de a quien vayan dirigidos, si a las administraciones o a los responsables.
  • Reclamación y gestión de derechos y pensiones a los diferentes organismos pertinentes. Siendo los casos más habituales los relativos a la Seguridad Social, al desempleo, a la maternidad, a las incapacidades y a la jubilación.

Los inmuebles, una fuente de continuos litigios

Los bienes inmuebles son, de forma habitual, los litigios más comunes que nos podemos encontrar en el día a día y es que, sobre todo, cuando no hay un testamento de por medio, es muy habitual que los herederos acaben necesitando de la ayuda de abogados para defender lo que creen que les corresponde. Peñalver abogados y mediadores es un despacho de profesionales de las leyes que está acostumbrado a tratar con temas de derecho inmobiliario, entre otros, en su día a día. Es por esto por lo que mediante la contratación de sus servicios tendremos mucho terreno ganado, en caso de tener un litigio de este tipo.