La inmobiliaria perfecta

Desde hace un tiempo tenía en mente dejar el estrés de Madrid por una vivienda que realmente me hiciera desconectar. Llevo más de dos años como trabajador freelance desde mi hogar, por lo que nada me obligaba a tener que vivir en Madrid.

Por este motivo, empecé a buscar por la zona de Guadalajara un chalet donde poder pasar la mayoría de mi tiempo y poder estar tranquilo. Algunos me decían que me aburriría, que era un urbanita, pero creo que todos, de una manera u otra, vamos madurando y cambiando. Yo ya no quería tanto movimiento, solo vivir tranquilamente con mi familia.

Para ello, me puse con mi cuñado y mi mujer a buscar inmobiliarias que por la zona norte de Guadalajara pudieran encontrar algún chalet que fuera de mi interés. Un sábado mi cuñado me llamó muy contento, que había algo que me podía interesar y que mirara el Smartphone pues tenía un link para mí.

Me puse a mirar y la verdad es que era la casa soñada, en un pueblo llamado Valdenuño, muy tranquilito, pero una finca realmente bonita. La inmobiliaria en cuestión se llamaba fresnoinmobiliaria.com, así que contacté con ellos para ir a visitarla.

Muy amables me respondieron que seguía a la venta, aunque tenían dos matrimonios interesados, pero que no habían dado señal, por lo que fuimos a verla y terminamos adquiriéndola. Algo así no podíamos dejarlo escapar y sabedores del interés especial de una pareja por ella, más razones.

Tuvimos suerte al elegir la inmobiliaria

La verdad que no pudimos quedar más que encantados con el servicio de Fresno Inmobiliaria, que desde el primer momento nos lo puso fácil y tuvieron una gestión excepcional. Al final, te das cuenta cuando tratas con verdaderos profesionales como es el caso.

En el mundo de las inmobiliarias, estos años parece que la profesionalidad se ha ido imponiendo. Quizás la crisis haya servido, al menos, para dar algo más de profesionalidad a un mundo como es el inmobiliario que ha sido uno de los que más ha sufrido estos tiempos de dificultades económicas.

Lo importante es que al final tenía justo el chalet que tenía. En estos meses, he estado tranquilamente adecuando y decorando el chalet a mi gusto. Aunque estaba para entrar a vivir, como es normal, uno siempre intenta ir limando los detalles que no le terminan de gustar y darle su personalidad propia.

A pesar de ello, como ya me dijo el vendedor de Fresnoinmobiliaria, la casa estaba muy bien decorada y con gusto, por lo que no necesitaba demasiados cambios. Esto siempre ayuda y se lo pone aún más fácil al comprador, máxime cuando además a mí el estilo me encantaba, por lo que no he tenido que hacer demasiada obra.

Ahora, quitando el invierno que es más durillo, vivo en el que para mí, es un auténtico paraíso, donde desconecto de todo y mis niños pueden jugar tranquilos en el parque que les he construido para que jueguen tranquilos y encima a un precio bastante económico que no hubiera podido permitirme si hubiera querido uno en Madrid.

Para mí, a nivel personal ha sido fundamental desconectar de Madrid, respirar aire puro y no sentirme agobiado constantemente con los atascos, el metro, los horarios apretados, etc. Siento que ahora puedo disfrutar de verdad de la vida que quiero y eso vale muchísimo.

Actualmente con Internet siempre puede uno comprarse cualquier cosa que quiera y ciudades como Guadalajara o Madrid, tampoco me pillan tan lejos al tener coche, por lo que no me privo de nada realmente.

Si estás buscando dar un giro a tu vida y optar por la tranquilidad, es una buena oportunidad que deberías plantearte. Es cuestión de ver qué es lo que más te conviene y la zona que más te gusta y buscar una inmobiliaria donde puedan tener ese piso, apartamento o chalet que buscas.

Recuerda siempre que la inmobiliaria en cuestión sea verdaderamente profesional, puesto que son una parte fundamental a la hora de adquirir la casa y no llevarte chascos. Los verdaderos profesionales marcan diferencias y esto al final se agradece cuando vas a realizar una inversión tan fuerte como es la compra de una vivienda.

Así que ya sabes, ¡Ponte un objetivo y a por la vivienda de tus sueños!