La producción de ropa de trabajo no decae a pesar del coronavirus

La ropa de trabajo es un factor elemental a la hora de conseguir varios de los propósitos que la empresa y sus trabajadores tienen a lo largo de una jornada laboral: ofrecer comodidad y eficacia en el trabajo, garantizar la seguridad de todos los empleados y, de paso, hacer publicidad de nuestro negocio. La ropa de trabajo es una de las mejores inversiones que podemos realizar como emprendedores porque evita que se produzca todo tipo de desgracias y nos ayuda conseguir más posibilidades de éxito y rentabilidad para el negocio. Siempre tiene que formar parte de nuestro día a día.

Este es el motivo por el que sigue creciendo el número de negocios que apuestan por un aspecto como la ropa de trabajo para sus trabajadores. Lo verdaderamente importante de este dato es que no solo los negocios que trabajan en sectores donde es obligatoria esta ropa de trabajo la siguen solicitando, sino que haya otros en los que, sin ser obligatorio este aspecto, también se han empezado a demandar diferentes prendas corporativas. Normalmente, la posibilidad de realizar una estrategia de marketing gracias a ello es muy jugosa para los emprendedores.

El aumento de la demanda de ropa de trabajo es algo que se está produciendo prácticamente en todos los sectores. Las grandes fábricas industriales y los pequeños comercios minoristas son los que están haciendo que la confección de todo tipo de prendas destinadas a formar parte de la jornada laboral de millones de empleados y empleadas por todo el mundo siga creciendo de una manera bastante interesante. Es la conclusión de los profesionales de Bordamar, que han visto cómo la cantidad de trabajo que han tenido que asumir en los últimos años ha ido creciendo incluso en momentos en los que el coronavirus tenía a más de media España metida en casa. La producción textil de todo tipo de prendas para el trabajo es, en efecto, una de las actividades industriales que no ha disminuido su producción durante todos estos meses.

Hay que tener en cuenta el hecho de que el mejor soporte para realizar una campaña de publicidad es el propio empleado de una compañía. Es mucho más efectivo incrustar nuestro logo en su uniforme de trabajo que hacerlo en cualquier valla, marquesina o anuncio, porque es lo que le da cierta vida a nuestro negocio. El empleado, especialmente si está motivado y es profesional, contribuye a que el cliente se sienta especialmente identificado con los valores y la forma de trabajar de nuestra empresa. Y es así como finalmente terminamos decantándonos por una empresa en lugar de por las que conformar su competencia.

Un artículo que vio la luz en la página web Factor Capital Humano aseguraba que es importante adecuar nuestra vestimenta laboral al puesto de trabajo que desempeñamos. La verdad es que más razón no se puede tener. No resulta comprensible dotar de un uniforme elegante a un grupo de albañiles, al igual que nunca estará bien visto ofrecer un traje descolorido a un empleado de banca. Desde luego, está claro que todas las empresas tienen esto en cuenta antes de decidir la compra del diferente material relativo a la ropa de trabajo que necesitan.

Recientemente, hemos tenido acceso a una información que tiene que ver con la ropa y el coronavirus y que no podíamos dejar de comentar en este texto. Resulta que, en función de los datos que maneja el Huffington Post, el virus permanece más en prendas que son elásticas, como las camisetas que son más propicias a la realización de trabajos físicos o a la ropa interior. Hay que tener eso en cuenta a la hora de valorar la asiduidad con la que tenemos que lavar la ropa para dejarla libre de peligros. En muchos trabajos, es obligatorio que las prendas sean elásticas para facilitar la movilidad del empleado. En esos casos, lo que aconsejan las autoridades sanitarias no es cambiar de tejido en la ropa de trabajo, sino lavarla con más frecuencia.

La seguridad sigue siendo lo más importante 

Resulta evidente que lo más importante ha de seguir siendo la seguridad de los trabajadores. Vivimos en un país que ya ha tenido que asumir demasiadas desgracias en lo que tiene que ver con la muerte durante la jornada laboral. Combatir ese asunto es algo que las autoridades públicas se tomaron en serio hace mucho tiempo, pero todos los años hay alguien que sigue muriendo por culpa de la falta de alguno de los elementos considerados fundamentales para prevenir esto.

Estamos seguros de que vamos a seguir siendo más conscientes, si cabe, de la importancia de un aspecto como el que vamos a comentar. Desde luego, ahora toca mantener todo el cuidado posible para intentar que no ocurra ninguna de estas desgracias. Ya hemos tenido suficiente. La ropa nos puede ayudar no solo a evitar estas desgracias, sino también a que no se produzcan bajas por resbalones, caídas y demás contratiempos que, además de afectar físicamente al trabajador, tendrán una influencia muy grande en la rentabilidad del negocio.