
Un compresor en casa
Todavía recuerdo la cara que se me puso cuando mi marido se presentó en casa con un compresor. Mi cara tuvo que ser un poema. No entendía como se había ido hasta la tienda Airum Logistic y comprar un artefacto que, sinceramente, no sabía ni para que servía. Ahora, dos años después, agradezco a mi pareja que tuviera la genial


















