
Libros para entender mejor a tus hijos
Ni el inglés, ni el chino ni el ruso. Está demostrado que el idioma que menos se entiende es el que hablan los hijos adolescentes. No es fácil entenderles. Son dos mundos extraños que no llegan a coincidir en ningún punto. Por este motivo no hay que tirar la toalla. La mejor forma es intentar comprenderle. Ahora bien, para ello























